El mundo de la telefonía ha dado un salto cualitativo impresionante en los últimos tiempos. De los ladrillos con antena que nos permitían llamar desde la calle por “un ojo de la cara”, hasta los teléfonos equipados con todo tipo de perejiles y tecnología tan avanzada que nos hacen parecer más tontos que una piedra, solo han pasado 20 años.

Hoy en día ya no resulta extraño ver a la gente por la calle hablando o incluso discutiendo con sus dispositivos móviles.



Este fenómeno se debe a que al ser humano por la naturaleza le encanta llevar la razón, y eso de que un teléfono listillo te lleve la contraria o sepa más que tu nos revienta.

Esto es lo que debe haber pensado Fermín Becil, antes de lanzar su teléfono móvil al río desde la orilla mientras gritaba, “le vas a contradecir a tu padre, aparatejo del demonio”

Según testigos, Fermín mantuvo una acalorada discusión con su dispositivo durante aproximadamente una hora sobre varios temas candentes, política y fútbol entre ellos.

Temas estos últimos sobre los que todos los que todo el mundo sabe que no se debe discutir ni con amigos, ni con familia, ni mucho menos con tu teléfono parlante.