Alucinante noticia con la que hemos amanecido hoy. Toda la vida pensando que lo de quedarse ciego por masturbarse eran supersticiones de curas, y ahora podría resultar que tenían razón.

La historia trata de Tomás Turbado, quien a los 15 años se quedó ciego sin causa aparente. Aunque estudiaron el caso, los médicos no encontraron la causa y Tomás se tuvo que acostumbrar a su nueva vida. Lo curioso llegó 5 años después.



Cumplidos los 20 años, Tomás tropieza con un bordillo, cae al suelo y se parte los dos brazos. Sin nadie que le alivie, no le queda más remedio que pasar un mes sin tocarse el gusanito y de repente un día se despierta y, ¡Ohh milagro, puedo ver!

No hemos querido dejar pasar la oportunidad de hablar con Tomás y hemos enviado a nuestro reportero Vicente Raillo. Esto nos ha contado el chico milagro.

“La verdad es que yo siempre he practicado mucho el amor propio, pero nunca me creí lo que decía el padre Francisco de que nos fuéramos a quedar ciegos”, “ahora entiendo que tenía razón y doy por hecho que la mayoría de las personas no se tocan”, “supongo que en el mundo nadie se masturba, de lo contrario andaríamos todos ciegos”, ha manifestado Tomás mientras nuestro reportero Vicente silbaba y miraba para otro lado.