Esta mañana ha tenido lugar el juicio a un hombre de mediana edad vestido con una camiseta del Real Madrid, por robar varios artículos de un almacén, entre los que se encontraban varios modelos de gafas de pega, de las que llevan nariz, pelucas de diversos colores, una buena colección de barbas postizas y un puñado de gominolas con sabor a fruta, que el acusado se echó al bolsillo y que la policía incautó horas después llenas de pelusas de ese mismo bolsillo.

El robo que tubo lugar a plena luz del día, con el establecimiento abierto, fue presenciado por una docena de testigos y filmado por hasta tres cámaras.



Horas más tarde, el individuo era apresado por la policía con todo el alijo de mercancías, mientras se probaba diversas combinaciones de pelucas, barbas postizas y gafas de pega.

Pero lo más curioso de la historia llegó días después cuando el acusado se presentó ante el juez y este le preguntó si tenía algo que declarar. Momento en el que el ladrón se puso en pie y confesó, “si señor juez, yo robé todo aquello, pero es que soy del Real Madrid”.

Dicho esto, su señoría se levantó de su asiento, se dirigió a una pantalla de televisión y comenzó a ver las grabaciones del robo, donde se podía ver desde diversas tomas, como el individuo iba escondiendo artículos bajo su ropa y como salía por la puerta con más bultos que una bicha harta de castañas.

Acto seguido, el juez volvió a tomar asiento, y dio su testimonio, “dejen en libertad a este hombre, que yo no he visto nada”.