Ha llegado a nuestra redacción el caso de Lola Mento, joven informática sevillana, que ha sido despedida esta mañana por regalarle a su jefa un succionador de clítoris por su cumpleaños.

“Solo buscaba que se relajara un poco y no tuviera tan mala leche en la oficina”, manifestaba Lola mientras recogía su finiquito en el departamento de RRHH de la empresa.



“Días antes hablando con mis compañeros me comentaron que todos le iban a regalar algo a la jefa y claro yo no quería ser menos, además siendo nueva en la empresa”.

“Quería quedar bien con ella, y de paso pues hacer un poco la gracia, pero se ve que para hacer gracia hay que ser graciosa y yo nunca lo fui”, sentenciaba Lola a su compañera de RRHH entre lagrimas.