Un vecino de la periferia de Madrid, el señor Francisco Jonazo, ha enterrado su barrio en espuma después de tener la ocurrencia del año.

Al buen señor no se le ocurrió nada mejor que echar un mentos gigante, que encargó específicamente a la compañía de caramelos, en su propia piscina, la cual antes había llenado hasta arriba de Coca-Cola gracias a un camión cisterna que la mencionada empresa envió a su casa.



La reacción no se hizo esperar y en pocos segundos se creó un géiser de espuma de 100 metros de alto que al caer comenzó a desparramarse en las casas colindantes hasta un radio de 500 metros desde la piscina en cuestión.

Hasta el lugar de los hechos hemos enviado a nuestro reportero Agustín Trépido, que para obtener las primeras declaraciones de Francisco, ha tenido que abrirse paso entre un mar de espuma. Estas son sus declaraciones:

“Pues hace poco me tocó la lotería, un buen pellizco, para que nos vamos a engañar, y me fui a celebrarlo con los amigos”, “lo primero que les dije fue, ta to pagao”, “avanzada la noche me retaron a que echara un mentos gigante en la piscina y que lo grabara, que me iba a hacer famoso”, “así que he mezclado un mentos gigante con diez mil litros de Coca-Cola y ha empezado a salir espuma…, vamos que la he liao parda”.