“El confinamiento ha subido la media de peso de la población en 5 kg. Es la mejor idea que se nos ha ocurrido para recaudar dinero”, ha declarado el presidente del Gobierno

La pandemia del coronavirus ha dejado multitud de secuelas en la población española y entre ellas destaca la pérdida de la línea de una gran parte de la población.

La llegada del verano ha disparado aún más las alarmas en este sentido y las clínicas de adelgazamiento y los dietistas tienen colapsadas sus agendas.



Es por ello que Pedro Sánchez ya ha anunciado un plan de choque, con la apertura inmediata de 500 clínicas de adelgazamiento repartidas por todo el país.

En rueda de prensa el presidente ha manifestado que “España siempre ha sido un país de gente guapa”, “el encanto latino rezuma por nuestros poros”, “y no seré yo, Pedro I, el guapo, como me gusta que me llamen, quien vaya a convertir este país en lo contrario”, “así que, además del plan de clínicas, desde el uno de julio decreto una dieta nacional en la que se prohibirá comer pan, pasteles y chocolate”.

Las medidas parecen serias, y las penas por incumplimiento pueden ir desde diez flexiones, hasta cinco vueltas corriendo a la manzana.