Fernando Simón ha desvelado en su última comparecencia que de pequeño soñaba con diseñar montañas rusas, y que aunque no ha podido cumplir sus sueños, pintar curvas le ha sacado esa espinita.

“Una vez de pequeño me monté en Zaragoza en una montaña rusa y todavía cierro los ojos y me entra esa cosquillita debajo del estómago”, “que gustito”.



“Tengo que reconocer que soy de los que cuando ve un badén mientras voy en el coche, acelero para que me den cosquillitas”.

En cualquier caso Simón ha dejado claro que “estamos trabajando para aplanar la curva a la máxima velocidad posible”, “esta montaña rusa está tardando demasiado en llegar a su final”.