El gobierno ha obligado a realizar test PCR a todas las personas que asistieron a la manifestación antimascarillas saltándose todas las medidas de seguridad para protestar contra el uso de mascarillas.

Aprovechando la circunstancia y ante la interrogante de las motivaciones que pueden llevar a tantas personas a protestar contra esta medida de seguridad en medio de una nueva ola de positivos en coronavirus, las autoridades sanitarias han realizado test de inteligencia y todos han salido de tonto para arriba.



Pero lo más curioso de todo, es que a todas las personas en situación de desempleo que asistieron a la manifestación, se les ha ofrecido puestos en hospitales para hacerse cargo de los enfermos de coronavirus y todas han respondido que “no gracias, no vaya a ser que me contagie”.