Por fin está aquí el invento del verano. Mascarillas con salida de gases para no asfixiarnos con los vapores del ajo después de fermentar en nuestro estómago.

Se trata de un diseño patentado por Agustín Ventor, natural de Écija y aficionado al gazpacho y al salmorejo, que harto de pasar horas en su taller inventando cosas y regurgitando vapores durante toda la tarde, se puso manos a la obra y creó este diseño tan sofisticado para evitar morir por tus propios eructos.



Hasta este fresquito pueblo sevillano se ha desplazado nuestro reportero Fermín Trépido, para entrevistar a este novedoso inventor. Esto es lo que nos ha contado:

“La verdad es que ya necesitaba un éxito, llevaba un tiempo de capa caída”, “mis últimos inventos, el pelador automático de plátanos, los calcetines bayeta para limpiar el suelo o los limpiaparabrisas para gafas no me han terminado de funcionar”.

“Así que estoy muy contento con esta mascarilla con chimenea”, “por fin se ve recompensado mi talento”, nos ha contado este simpático inventor, mientras desprendía hedor de ajo por la chimenea de su mascarilla.