El efecto de las mascarillas se ha dejado notar a muchos niveles. Pero uno de los que más llama la atención es la reducción de la distancia entre guapos y feos, ya que gracias a la mascarilla las sonrisas bonitas pierden efecto y el carisma de las personas pasa a un plano preferente.

Este es el caso de Marife Adenarices, quien ha querido compartir su historia con nuestro reportero Vicente Raillo, y esto es lo que le ha contado:



“Desde que empecé a ponerme las mascarilla, he notado como ligo mucho más, salgo a la calle con las mismas oportunidades que las guapas. En mi caso, al tener los ojos azules hasta me hacen guiños, antes no me guiñaba el ojo ni un francotirador”.

“Además se suele dar la circunstancia que las personas menos agraciadas hemos desarrollado mayor simpatía, cosa que los guapos, con sus asquerosas sonrisitas no necesitan, y en estas circunstancias nos ayuda a ligar mucho más”.

“Yo sinceramente, espero que encuentren pronto la vacuna, pero que la mascarilla se quede como un complemento más”, “oye la moda es muy caprichosa, nunca se sabe”.